Edades de los toros de lidia

Edades de los toros de lidia

Las edades del toro bravo: conocimiento esencial en la ganadería de lidia

En el ámbito de la ganadería brava, conocer con exactitud las edades de los toros de lidia no es un detalle menor: es un pilar técnico, zootécnico y legal. La edad condiciona la alimentación, el manejo, la selección, la aptitud para la lidia, el valor comercial y, por supuesto, el cumplimiento del reglamento taurino.

La tradición ganadera ha perfeccionado, durante siglos, métodos precisos para determinar la edad de las reses, siendo los dos sistemas más fiables y universalmente aceptados el estudio de la dentadura y el examen de las astas. Ambos procedimientos permiten una valoración objetiva, incluso cuando no existe documentación fiable del nacimiento, algo especialmente relevante dentro de la crianza de toros de lidia, donde el conocimiento del ciclo vital del animal resulta determinante.

Nombres que reciben las reses bravas según su edad

La clasificación por edad en el ganado bravo sigue una terminología precisa, consolidada por la práctica ganadera y la normativa taurina:

  • Recental: durante la lactancia.
  • Añojo: al cumplir un año.
  • Eral: con dos años.
  • Utrero: al alcanzar los tres años.
  • Cuatreño: con cuatro años.
  • Cinqueño: a partir de los cinco años.

De forma complementaria, también se utilizan estas denominaciones:

  • Becerros: hasta los dos años.
  • Novillos: de tres a cuatro años.
  • Toros: desde los cuatro años en adelante, edad mínima exigida para la lidia formal.

Esta nomenclatura no es ornamental: determina el destino del animal, su manejo y su encuadre reglamentario, aspectos que hoy pueden comprenderse de forma directa mediante una visita ganaderia, donde el visitante observa en vivo cada etapa del desarrollo del toro bravo.

El sistema de conteo por hierbas

Además de los años naturales, en el campo bravo se emplea el conteo por hierbas, entendidas como primaveras pastadas.

Dado que la mayoría de los becerros nacen en invierno, al llegar la primavera siguiente ya consumen su primera hierba, por lo que suelen tener una hierba más que años reales.

Ejemplo práctico:

  • Un toro de tres años suele decirse que tiene cuatro hierbas.

Este sistema sigue siendo muy utilizado entre mayorales y ganaderos, ya que conecta directamente con el ciclo natural del campo y con el conocimiento tradicional transmitido de generación en generación.

Cómo se determina la edad del toro de lidia

Aunque existen signos externos que permiten una aproximación —como el desarrollo del morrillo, el descenso testicular, la longitud de la cola o la estructura corporal—, los métodos verdaderamente fiables son:

  • La dentadura
  • Las astas

Ambos métodos se complementan y ofrecen una alta precisión cuando se interpretan correctamente, siempre teniendo en cuenta la anatomía del toro bravo, que condiciona la evolución física y morfológica del animal con el paso del tiempo.

Averiguación de la edad por la dentadura

Estructura dental del ganado vacuno

El toro posee:

  • 8 dientes incisivos, situados exclusivamente en la mandíbula inferior.
  • 24 molares, destinados a la masticación.

Los incisivos se clasifican en:

  • Pinzas o palas
  • Primeros medianos
  • Segundos medianos
  • Externos

Estos dientes pueden ser caducos (de leche) o permanentes, y su evolución permite determinar la edad con gran exactitud.

Evolución dental desde el nacimiento hasta los cinco años

  • Nacimiento: puede nacer con 0, 4 u 8 incisivos visibles.
  • 15 días: erupción completa de los incisivos, aunque los externos aún no contactan.
  • 5 meses: redondeamiento completo.
  • 12–20 meses: comienza el rasamiento progresivo desde las pinzas hasta los externos.

A los dos años, se desprenden las pinzas de leche, siendo sustituidas por las permanentes (señales P.P.).

  • 3 años: aparecen los primeros medianos permanentes.
  • 4 años: emergen los segundos medianos permanentes.
  • 4,5 a 5 años: despuntan los extremos permanentes.

A los cinco años, el toro ya presenta dentición completamente adulta.

Desgaste dental a partir de los seis años

Desde los seis años, la edad se estima por el desgaste progresivo:

  • 6 años: rasamiento de las pinzas.
  • 7 años: rasamiento de los primeros medianos.
  • 8–9 años: rasamiento de los segundos medianos.
  • 10 años: rasamiento de los externos.
  • 11 años: aparición de la estrella racial en pinzas y primeros medianos.
  • 12–14 años: estrella racial visible en todos los incisivos.

A partir de esta edad, los dientes se acortan, se separan y terminan reduciéndose a pequeños raigones, signo inequívoco de vejez avanzada.

Determinación de la edad mediante el examen de las astas

Formación del estuche córneo

El estuche córneo aparece alrededor de los doce meses y crece aproximadamente un centímetro por mes. A partir del primer año comienzan a observarse anillos o rodetes, fundamentales para el cálculo de la edad.

Evolución de los anillos en los cuernos

  • 1 año: primer anillo apenas perceptible.
  • 2 años: segundo anillo.
  • 3 años: desaparecen los dos primeros; aparece el primer rodete permanente.
  • En la punta se forma la llamada bellota, resto de las capas no desprendidas.

A partir de los cuatro años, cada año genera un nuevo rodete inferior, perfectamente visible.

Cómo calcular la edad por los rodetes

Desde el tercer año, el cálculo es claro y directo:

Edad real = número de rodetes + 2 años

Método práctico:

  • Primer rodete (más próximo al pitón): 3 años
  • Segundo rodete: 4 años
  • Y así sucesivamente, sumando un año por rodete.

Este sistema permite una estimación muy precisa, especialmente en animales adultos.

Aspecto de los cuernos en toros viejos

A partir de los diez años, los cuernos:

  • Pierden grosor
  • Se vuelven retorcidos
  • Presentan aspecto mate y deteriorado

Este cambio morfológico refuerza la estimación obtenida por dentadura.

Importancia práctica de conocer la edad exacta

Determinar correctamente la edad del toro de lidia es clave para:

  • Selección ganadera
  • Valoración económica
  • Cumplimiento reglamentario
  • Manejo sanitario
  • Preparación para la lidia
  • Conservación genética de la ganadería

En ganadería brava, un error de edad no es un error menor.

El conocimiento profundo de las edades del toro de lidia, basado en el análisis de la dentadura y las astas, representa una de las competencias técnicas más importantes del profesional del campo bravo. Estos métodos, precisos y contrastados, permiten una valoración objetiva incluso en ausencia de registros.

Comprenderlos no solo preserva la tradición, sino que garantiza rigor, legalidad y excelencia ganadera. Porque en el toro bravo, cada año cuenta… y deja huella.

 

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